Puedo escribirte una luna llena,
o el resquicio de un corazón que anhela.
Puedo dibujarte con palabras,
un caballero que salva damas.
Podría pintarte la más bella sonrisa,
o el triste final de una melodía.
Describiría una tarde soleada,
recordada en el marco de una alma castigada.
Inundaría tus oídos de historias pasadas,
aquellas que poco a poco desgarran las lágrimas.
Pero soy incapaz de explicarte con mi boca,
el suave color de una caricia dudosa,
o el aroma de tus dulces labios carnosos,
bañados del sabor agrio de tus derrotas.
Recuerdo aquellas miradas,
que vagaban intranquilas,
de mi boca al vacío,
de mi alma al desperdicio.
Recuerdo algunos instantes,
que jamás pudiste robarme,
y guardo en un cajón,
todas las palabras que no pronunciaste.
Recuerdo con pena,
como te marchaste,
aún noto el sabor amargo,
de los besos que envenenaste.
Recuerdo el pasado,
entre tinieblas derramado,
ahora sin el sol,
llora desconsolado.
Recuerdo que una vez,
vi sangrar mis heridas,
ahora puedo ver,
como sanan sin prisa.
Recuerdo tantas cosas,
que ya he perdido la cuenta,
recuerdo que ya no recuerdo,
porque valió la pena.
Sábado, 9 de diciembre de 2006
Andreas
Once upon a time there was this little girl who used to sing every morning a really joyful song.
All over her neighborhood everyone wake at the same hour just to listen that beautiful song again and again. Everything was happy after that, smiles and jokes flying around the place. And that little girl was so happy with it that she just lived to sing that special song.
But one day, a dark cloud step on top of her head, and depressed her heart.
So next day, whe she woke up from a nightmare, she wasn’t able to start to sing. And everyone was so confused that they start yelling at her house, they wanted to hear a song from the little happy girl.
Her voice made a really depressing song, and from the cloud she had it started a really heavy rain. People fell off crying, and that day was the worst day that can be remembered.
Next morning, everyone was stood in front of her house. When she woke up, everyone start to yell to not sing. But she lived for that songs, and now the only thing she can do was to rest in silence.
The town turned to a really awful place: people used to get mad without reason, no smiles nor jokes. Everything was lost.
And the same feeling come every time she woke up – what should I do now?. She cried that tears that didn’t let her see that behind the clouds it was a shinny sun waiting for her. But no one wanted to see that, so the same gray day come back every morning.
So time went away, and one day her mother found her resting forever, with a tear in her face.
Lunes, 23 de octubre de 2006
Andreas
Te odio desde lo más hondo de mi impotencia. No eres justa. Me gustaría tenerte delante para avasallarte a sacrilegios y demás barbaridades lingüísticas; porque en el fondo, es todo lo que podría hacer.
Te daría mi vida si pudiera, para que hicieras con ella lo que no puedo hacer yo. Y en el fondo te anhelo, porque un día vendrás sin avisar (o peor aún, enviando una nota de embargo antes de empezar).
No puedo entenderte. Matizando mejor, no se comprender a que juegas. Me siento tan frágil ante ti, y te me asemejas tan fría y calculadora.
Vete ya, no quiero pasar por esto de nuevo. Mis lágrimas retenidas de nada me servirán, puesto que vendrás de todas maneras. Y las noches me envolverán en la tristeza que desprendes con tu presencia.
Un día tendremos que hablar tú y yo, cara a cara; y entonces vencerás esa partida de ajedrez que me debes.
Mientras tanto, te odio…
Lunes, 23 de octubre de 2006
Andreas
Uno tan solo,
breve y conciso,
es lo más que preciso,
para no sentirme tan vacío.
Después del chaparrón,
de quedarnos embobados con una canción,
y engullirnos con creces
ese café extraviado,
te he sentido,
a mi lado.
Gracias por adelantado,
por decir lo que no sé,
y regalarme algo,
que necesitaba.
Hoy soy yo,
el que te ha llamado.
Pero debo decirte,
que voy a dejar mi teléfono colgado,
para cuando me necesites,
poder abrazarte con mis manos.
Y hoy has sido tú,
la que me ha arrancado una sonrisa,
diminuta y pesimista,
plagada de tristeza y melancolía.
Gracias amiga,
por pintar de gris claro,
esto oscuro y frío día marcado.
Miércoles, 18 de octubre de 2006
Andreas
Me nutro de mis desgracias,
que plasmadas en el papel,
encuentra en las palabras,
su eterna luna de miel.
No sé si estoy maldito,
o es mi afán de correr,
que siempre pierdo las flores,
sin poderlas recoger.
Y por una que me mira,
sin quererme evitar,
me enamoro de su aroma,
y la tengo que olvidar.
¡Que desdicha la mía!
Pues después de tantas penas,
que de esta flor bonita,
añoro ya sus poemas.
Y no es que sea,
por el color de la rosa;
es que en su interior esconde,
la más bella mariposa.
Adiós sirena,
que de tu canto hago vicio,
y de tus ojos, mi martirio;
más pensaré en los momentos,
que juntos hemos compartido.
(pues más vale un segundo,
que con fuego grabado queda;
que mil besos,
obligados a cumplir condena.)
Viernes, 13 de octubre de 2006
Andreas
hoy tú
eres humo
distante y cercano
un abrazo frio
que anhelaba.
aguas turbias
ojos perdidos
miradas eternas
palabras vagas.
juegas sin reglas
y con todas las cartas
sin animo de ofender
no quiero perder.
si juegas con tu vida
olvidate de tus sueños
(y de mi, por supuesto)
Lunes, 9 de octubre de 2006
Andreas
Pensé que tenías miedo.
Creí que eras víctima
de un dolor latente,
que en tu pecho afloraba
nublándote el presente.
Más mi pecado fue,
creerme lo suficiente,
para sentirme yo,
capaz de protegerte.
cuando en el fondo,
no estoy preparado,
para controlar,
mi vida corriente.
Y sé que manché
de amistad las horas,
y así fue como aprendí,
a diferenciar tus formas
de expresarte sin palabras,
de envenenarme sin quererme.
Lamento pintar de nuevo,
una huida en tu firmamento.
Hoy soy yo el que sufre en silencio,
realidades que no le vienen a cuento,
pero que rompen en finas gotas,
aquello por lo que sigo despierto.
Tu felicidad me alegra,
pero mi egoísmo confunde,
que es más dulce la ignorancia,
que cruel la realidad salubre.
(Ni tu serás la última,
ni yo el primero,
que veamos marchar,
sin decir “te quiero”.)
Domingo, 8 de octubre de 2006
Andreas
Lágrimas inhibidas
de razones desconocidas
trazan airosas
pautas equilibradas
bajo errores esperados,
de seguro asustados
por esas ideas fugaces
que surgen perspicaces
del fondo de tu cordura
para estrellarse, con ternura
en el fin de tu acallado llanto.
Llegaran tus sueños
a buen puerto
el día que pienses
que no son ellos
los que huyen atormentados
entre mundos distanciados.
¿Realidad palpable
o sueño etéreo?
¿Corazón cobarde
o sentimiento eterno?
Preguntas solitarias
y respuestas alternativas,
en el fondo son tus ojos
los que se abren cada día.
Sábado, 7 de octubre de 2006
Andreas
Dejare que las sabanas
Te envuelvan lo suficiente,
Como para poder taparte
Con suavidad.
Te susurrare canciones
Para que cierres los ojos,
Y entre ilusiones
Puedas volar.
Voy a llevarte a otro país,
A llenarte las horas
De una droga
llamada felicidad.
Voy a perder el tiempo
Mirándote de reojo,
Acariciándote poco a poco,
Apartándote el cabello de los ojos.
Quiero ser
Lo primero que veas
En este nuevo amanecer.
PD: no puedo evitar
Convertir mis pensamientos
En algo que expresar.