súperbia

Si els ulls pot passejar,
no és més que el desig de poder condemnar,
amb la mirada tota cuca alçada,
i sentir-se la vida controlada.

Que vol mirar-se en un mirall,
i no en troba cap que vulgui plasmar d’un cop,
l’herència de la seva imatge,
i fer-la coneguda pel seu reinatge.

Si de bon grat volgués un bocinet de pà,
no li feu el lleig de fer-li un entrepà,
que gaudeix més amb ous d’algun estrany peix,
digne inequívoc d’un paladar que no és mereix.

Vet aquí que el llit que el veu,
d’amagat cert dia li treu,
d’un cop de vent la seva sùperbia,
per deixar-lo morir en la seva presència.

bittersweet symphony

Goig de ser una espurna,
s’intueix la claror
sota la llum diürna,
i vesteix cada racó
amb una carícia temuda.

Si de bon gran sa fa princesa,
contagia la sang de sa reialesa,
falsa modèstia pintada de negre,
desig inconscient de romandre desperta.

No vol pintar més núvols,
ara que plou el dia arrossega,
al mar de sa tristesa,
omplert de cada inconsciència.

Carta a una despedida

Y todo lo que no he dicho,
todo lo que callé,
cada minuto que ahogué,
lo voy a recoger en este instante.

No logro entender,
como pudo desparecer,
en un suspiro premeditado,
todo lo que nos habíamos dado.

Me duele el corazón al recordar,
cada noche solitaria mientras tu viajabas sin más,
dónde poco a poco te ibas de este lugar,
desaparecía tu esencia y mi felicidad.

De la oscuridad en que me bañé,
tan solo he podido vislumbrar,
todos los sentimientos que tienen lugar,
una vez que se llega más allá del mar.

Y hoy sigo aquí,
y me pregunto dónde estas,
si piensas en mi,
o si nunca miras atrás.

Atrapado en un pasado,
torturado sin descanso,
cada día con un ánimo marchitado,
con la piel apartada a un lado.

Cada lágrima que no derramé,
la deposito lentamente en este papel,
el único que sabe comprender,
lo que es morir estando de pie.

Y me despedí de ti,
tantas veces que me maltraté,
deseándote una sola vez más,
fugaz para poderte anhelar.

No encontraré jamás,
tus ojos perdidos en cualquier lugar,
ni tus manos jugando al azar,
ni tus labios luchando contra mi fuerza de voluntad.

Copas vacías

Copas vacías marcan suspiros,
y si me giro, ya te has ido,
te fuiste, para puntualizar,
en la penumbra de mi altar.

Y viajas incesante lamiendo el mar,
ya no llegan tus olas a recordarme como estas,
construí este muro de palabras retorcidas,
para no tener que soportar aquel aroma vulgar.

Que no me culpen los sueños,
de anhelar felicidad,
que podrán saber ellos,
de que esta hecha la verdad.

soy uno más

Se desliza por el cristal,
maraña de sentidos al madrugar,
involucrados en el despertar matinal,
reniegan de sus latidos por llegar.

Sucede de improvisto,
que el cabello más visto,
se torna recio y apagado,
muriendo sin gloria despacio.

Si fuere posible entender,
el sonido del minutero al recorrer,
ansioso circularmente su destino,
para acabar volviendo al principio.

Y no me siento más extraño,
que los que ríen desganados,
o los que mueren asesinados,
por su codicia condenados.

Soy uno más,
más no quiero ser,
nada más que lo que pueden ver.

mañana ni me ves

A veces te quedas atrapado,
entre el futuro y el pasado,
eternamente marcado,
con tatuajes no deseados.

Y si de tu piel quieres hacer,
la vitrina de trofeos por recoger,
impregna en tus labios una palabra,
suficiente para que muera indignada.

Quiero cambiar mi tónica diaria,
recoger del aire alguna mirada,
descubrir más pies por la mañana,
sentirme vivo de madrugada.

Como una montaña rusa del revés,
hoy subimos y mañana ni me ves…

ende

Como la melodía de una canción
a la que se le va marchitando la letra,
como las horas en ese rincón,
soñando despierto sin poder dormir.

Fugaces los días a tu lado,
se van deslizando insensatos,
surgen recuerdos inoportunos,
y se mueren sin poder respirar.

Y he mirado el techo esta noche,
a ver si encontraba algún recodo despistado,
suficiente para hacerte algún reproche,
y apagar la luz del pasado.

He decidido condenar estas palabras,
y regalártelas con cuidado,
son las últimas que desperdicio en tu nombre,
no quiero volver a escuchar tus labios.

plato frío

Como un plato frío en la nevera,
anhelando tiempos de calentura en una mesa,
se enfría con cuidado toda su esencia,
y pierde poco a poco su presencia.

Puede que mañana no consiga tu mirada,
ni siquiera busque en el espejo el reflejo de mi alma,
la guarde en un cajón y pierda la esperanza.

Citaré todas mis palabras al azar,
y de ellas dejaré una en el alfeizar,
a ver si con el viento consigue cabalgar.

Poco a poco me dejo deslizar,
de las sábanas de tu mente,
a mis manos excitantes,
por sentirte musitar,
3 suspiros seguidos,
un gemido fingido.

mil

Mil infiernos fueron necesarios,
para callar las olas del mar;
y otros mil pecados inciertos,
para arrebatarle la luz a la oscuridad.

Mil suspiros desconsolados,
surcan el pasado en libertad;
mueren mil doncellas,
con sus príncipes por llegar.

Y de estos mil años por desperdiciar,
he decidido amablemente donar,
todos los que me sobran,
para no dejar de soñar.