Páginas vacías

Cierras los ojos y te pierdes.
Te pierdes en un mundo infinito, propio, cálido a la par que oscuro.

Un vertedero reciclado de deshechos propios por discernir.

Paseas una visión de ti mismo por cada recóndito rincón de un universo conocido. Y temido.
Sigues senderos señalados, a recaudo de desconocer el destino certero.

Y evitas piedras recurrentes, sin éxito más real que el conocimiento añadido.

En un claro perdido descansa un sillón raído por el tiempo.
Un libro espera junto a él. Un libro con páginas vacías por rellenar.

La Luna

Y la Luna tapó la noche
de terciopelo oscuro
y fragancia a rosas.

Brotaba, rojo carmesí,
la vida de sus entrañas.

Las aguas, inquietas,
rompían con murmullos
el silencio y la calma.

Sus ojos se posaron,
en la mano que le robaba.
Una vida se perdía,
por sucumbir a la ignorancia.

Y una lágrima corría,
por una mejilla encarnada.

Si las penas son puñales,
cicatrices en el alma.

motas de hiel

Aquí yace el pasado,
un universo paralelo,
un respiro meditado.

Y es que se fue,
el segundo tras el minuto,
el silencio tras el ruido,
el amor tras el olvido.

No reluce de noche,
ni destaca de día,
ni siquiera molesta,
en el pensar.

Pero fue por él,
que hoy relucen en el aire,
motas ocultas de hiel.

a la fi del món

Al bell mitg d’aquest paratge,
tot perdut arrosega l’ànima,
un ésser feble i febril.

Colpeja amb les mans la sorra,
maleïnt amb bojeria l’infern que l’envolta.

I va perdent la fe en la vida,
quan el sol s’escau i no l’anima.

Però les nits clares de lluna,
amb la foscor tan temuda,
retornen en somnis complaents,
a fer-li pensar en un món diferent.

I s’aixeca de nou a l’alba,
guaita l’infinit amb fervor,
i s’adinsa de nou a la fi del món.

extranjero

Vuelves de nuevo,
al rincón perdido de antaño.

Sigues buscando despojos,
dichosos de ser encontrados.

¿A que vuelves extranjero?
¿A buscar aquello que no te dieron?

Un camino que se tuerce,
se pierde en el hastío
de otro verano inconsciente.

Cobijate entre tus rocas,
y abraza su murmullo
a la vera de las olas.

Vete ya, extranjero,
olvida este lugar,
y no vuelvas de nuevo.