Aún

Resulta curioso como el tiempo, con su pasar, relaja las percepciones.

Es casi delictivo recordar situaciones pasadas, tañidas de diferentes emociones, y ver como se diluyen hasta formar un conjunto apaciguado.

La perspectiva temporal tiene la virtud de agrandar el punto de vista y distinguir pequeños matices que pasaron desapercibidos.

Y al final, cuando ha madurado suficiente, se muestra con un matiz diferente y desconocido.

Y a veces te sientas, suspiras y alzas la vista con aprobación.

Y piensas: “sí, aún”.