el destino

En el momento en que las palabras se tornan vacías,
remite el eco propagado en el silencio,
sacudiendo con su ausencia,
cada segundo que roba al tiempo.

Arrastras las sílabas en un universo infinito,
despojando cada intento,
en un ténue suspiro.

¿Volverán las noches negras,
a iluminar satíricas su oscuridad?

¿Dónde callarán las estrellas,
que añoran la soledad?

Apacigua con su canto,
esta gran inmensidad,
que cuando llegue el destino,
ninguno se quedará.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *