dulce melancolía
Y así vuelve María,
perdida.
Dice que ya no encuentra,
el camino a su dulce melancolía.
Dime niña, ¿donde vas,
desnuda esta mañana?
Vete a casa, anda,
que la noche ha sido larga.
No empañes tu sueños,
con más lágrimas.
Enjuaga tus miedos,
con puñaladas.
Y así yace María,
durmiendo en la casa,
una mano en la cintura,
la otra buscando su alma.
Categories: Uncategorized