Elle
Navego por tus ojos
de madrugada,
cuando el sol entra,
timidamente,
por la ventana.
Tú duermes recostada;
tus suspiros llenan,
por completo,
la estancia.
Me pierdo entre tu cabello,
soñando en tu mirada,
a cada carícia
sonríes apaziguada.
Lentamente me miras
y despiertas la mañana,
bostezas tranquila,
y me saludas apasionada.
El día alegra mi forma de ser,
viendo la gente al pasar,
no evito sonreir,
al verte desperezar divertida,
jugando con cada segundo,
como si el tiempo fuera
un extraño al que no dejar entrar.
Un beso sencillo,
marca el inicio,
de esta cuenta atras,
hasta volverte a abrazar.