encuentros en un silencio

Escupe.
Escupe todo lo que hay.
Mancilla tu garganta virginal, y escúpelo.
Estoy aquí, estoy esperando.
No te escondas, después de recorrer tan largo tramo.
Dime todo lo que callas, mátame con la mirada.
Recréate ahora, destrózame el alma.
Impregna de odio tu infierno, mancha de rojo este día negro.
Y calla, calla porque no tienes nada.
Bocanadas de aire que no saben a nada.
Un sudor frío te recorre la espinada.
El fulgor eufórico se apaga.
Te quedas solo, te sientes solo, en una cama ocupada.
Tramas la vida a puñaladas.
Pero ahora respira, descansa.
Cuidado no te alcance la mañana, con los ojos morados y tirado en la cama.