recuerdos en blanco
La luz diurna inunda,
paulatina,
cada rincón.
Motas de polvo,
asustadas,
huyen sin precisión.
Una mano
posa sensual.
Una sonrisa
que escapa por un cristal.
Cabellos blancos
que olvidan
su color.
Un día claro
donde falta
calor.
Memoria del pasado
se pierde, inconsistente,
por el desagüe del paredón.
Rutinas sin embargo,
carentes de emoción.
De fondo susurran,
callados,
los pies por el pasillo.
De noche recorren,
asustados,
los ojos por el rabillo.
Se perdió la inocencia,
marca la clemencia,
que vuelve a recordar.
Se acabó la paciencia,
los párpados lloran,
por no quererse cerrar.
La oscuridad es una mujer inquieta,
que lamenta,
tener que caminar.