Martes, 2 de diciembre de 2008
Andreas
Y dijiste que no te importaba,
y perseguiste la luna,
junto a mi almohada.
Deshacías las mañanas,
entre gemidos
y tostadas.
Y ahora te vas,
sin equipaje presente,
sin caridad.
Déjame despedir,
los últimos suspiros de tranquilidad,
humeante taza de soledad.
Una cama no es una cama,
si no existe nada,
que la deshaga…
Martes, 2 de diciembre de 2008
Andreas
Si todo esta demás,
dime que hago yo en este lugar,
sin solución que remendar,
sin corazón que alimentar.
Y no pude sumergir,
mil millones de recuerdos,
esparcidos al porvenir,
entre dulces sueños de abril.
Sin embargo, decidí navegar
entre tantos lugares,
y olvidar el mar.
Volví para decirte,
que al sol no le pude hacer entender,
tantas palabras perdidas desperdiciadas por doquier,
buscando cualquier caricia antes del amanecer.
Si la luna me quiere adoptar,
me largo de este humilde lugar,
vuelvo a perderme en la oscuridad,
vuelo a soñar con mi felicidad.