sin prefijo

Dime que me quieres,
aunque sea mentira,
dime que me quieres,
para toda la vida.

Hunde tus deseos,
entre mi carne podrida,
muérdeme tus vicios,
impregname con tu vida.

Y cuando te vayas,
deja en el cenicero,
algún número de teléfono,
para llorar en silencio.

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