presentimiento mundano

La ropa fría se pierde,
un camino de sombras al amanecer.
Repito en exceso,
lo que probablemente no quiero saber.

Palabras intoxicadas,
que de malvadas,
roban almas sin querer.

He muerto tantas veces,
encima de este triste papel,
que se marchita angustiado,
por el sabor de la piel,
de nombres en femenino,
que nunca alcanzan a florecer.

Laberinto diario por recorrer,
si por fin pudiera ver,
más allá de lo que esconde,
cada paso por perder.

Fantasías de medianoche,
suspiros de mediodía,
soledad al amanecer,
desesperación al caer el día.

Dime pues,
compañero infiel,
que me escondes esta vez.

Solo entre mis versos,
inquieto entre los asientos,
cabizbajo entre los demás.

Navego sin rumbo,
por la cartografía de este mundo,
sin encontrar nada a mi gusto.

Algún día soñaré,
con las manos y los pies,
a poder dormir de día,
con una sonrisa por papel.

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