saber perder
Domingo, 20 de julio de 2008
1 comentario
No quise llamar a tu puerta,
dejé la nota,
donde no existía,
la tristeza.
Volví al lugar de siempre,
a buscar recuerdos,
a perderme
entre la gente.
Me despedí de tu boca,
del sabor amargo,
de esta derrota.
Y te busqué esta mañana,
en el muelle tardío,
y las lágrimas de añoranza.
Me fuí con tu fragancia,
disimulando la pérdida,
entre un millón de ventanas.
Categories: Personal