Como decirte lo que tengo

Se me cierran los ojos ante lo pasado,
se me duerme el corazón,
por haberte deseado.
Intensamente,
te siento a mi lado.
Suaves caricias,
que me despiertan soñando.
Y estás tu,
ocupando el otro lado.
Lorena sonríe,
hoy no tiene que marcharse temprano,
hemos decidido,
que este día vamos a pasarlo descansando.
Recoge su ropa,
se viste despacio,
el sol le ilumina,
y la amo sin descaro.
El agua recorre,
con sigilo su cuerpo desnudo,
y yo con paciencia,
la espero concienzudo.
Se sube a mi lado,
viajamos al fin del mundo,
atrás quedan,
los miedos que otro tuvo.
La miro a los ojos,
no entiendo que tiene su mirada,
que en sus pupilas,
cada día inunda mi esperanza.
Me mira recelosa,
esta noche no existe la cama,
un refugio prohibido,
nos roba las horas de calma.
Y descansa tranquila,
la miro por la mañana,
la belleza que le envuelve,
llena de nuevo mi alma.

(como decirte te quiero,
sin enjuagarme en mis palabras,
como gritarle al cielo,
que me muero por tu fragancia…)

enajenación mental transitoria

Cada una de las noches,
que me asaltas decidida,
a romper mi eterno sueño,
con una suave caricia,
se torna suave tu tacto,
y dulce melancolía,
de despertarme a tu lado,
y saberte febrilmente mía.

Navegando por tu cuerpo,
y entre todas tus maravillas,
de observarte desnuda,
y gozar de esta compañía,
del calor de tu carne,
y el sabor de tu alegría.

Trazo líneas divergentes,
entre futuros indecisos,
y entre pequeños resquicios,
observo sentimientos latentes,
entre los ojos del destino.

Un paso,
un camino,
el gozo de un suspiro
(contigo).

una noche cualquiera

El susurro de tu voz,
se desliza por mi vientre,
con un latido insistente,
marcándome febrilmente tu pasión.

Entre tus gemidos lejanos,
voy cerrando cada una de mis manos,
aprisionando entre ellas mi entereza,
dejándome llevar por tu indecencia.

Inhibido perdido entre mundos,
dónde la calma es tan solo un segundo,
mi mente va vagando dispersa,
imaginándote sumamente dispuesta.

Un ardor me recorre entero,
un calor que me llena placentero,
instintos callados a tu voluntad,
deseándote latente entre mi curiosidad.

Y tu sonido fatigado,
me va dejando consternado,
atónito de hacerte mía,
sintiéndote impura de esta suave melodía.

Imparable me vuelvo primario,
entre nubes palpito incontrolado,
tu deseo recorre mi cuerpo extasiado,
soñandote dulcemente a mi lado…