Un beso

Un beso.
Tan sólo un beso.
La unión perfecta de dos bocas
buscando el fin de sus deseos.
Labios emparejados sin codicia ni desgana,
impertérritos apasionados por morder de nuevo esa manzana.
Y os dejáis llevar por vuestros impulsos,
arrancando las sabanas de la cama,
que deshacéis con malicia
para dar luz a las largas madrugadas.
Moriríais otra vez por sentiros degustados, palpados o extasiados;
víctimas de esas lenguas conocedoras de vuestro lado más malvado.
Pero tan solo el gusto ácido de un sudor ajeno,
desplazándose por la comisura de la puerta de vuestros sueños,
es capaz de inundar de gemidos vuestra cabeza,
y regalaros el orgasmo propicio de una unión perfecta…

desorden

Si el tiempo se desmenuza lentamente,
para reducirse a meros momentos,
y sentir tu latir en mi mente.

Cuando quise volver te ibas,
y olvidé lo que me decías,
en esta noche que eclipsa el día.

Futuros perdidos,
entre amasijos retorcidos de destinos.

Mi ser en tus manos,
tus ganas entre mis brazos,
y perdido en el desorden,
sacuden sentimientos marginados.

Fuiste un mundo sin fin,
hoy eres una postal enmarcada,
desgastada y olvidada.