plato frío

Como un plato frío en la nevera,
anhelando tiempos de calentura en una mesa,
se enfría con cuidado toda su esencia,
y pierde poco a poco su presencia.

Puede que mañana no consiga tu mirada,
ni siquiera busque en el espejo el reflejo de mi alma,
la guarde en un cajón y pierda la esperanza.

Citaré todas mis palabras al azar,
y de ellas dejaré una en el alfeizar,
a ver si con el viento consigue cabalgar.

Poco a poco me dejo deslizar,
de las sábanas de tu mente,
a mis manos excitantes,
por sentirte musitar,
3 suspiros seguidos,
un gemido fingido.

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