mañana ni me ves

A veces te quedas atrapado,
entre el futuro y el pasado,
eternamente marcado,
con tatuajes no deseados.

Y si de tu piel quieres hacer,
la vitrina de trofeos por recoger,
impregna en tus labios una palabra,
suficiente para que muera indignada.

Quiero cambiar mi tónica diaria,
recoger del aire alguna mirada,
descubrir más pies por la mañana,
sentirme vivo de madrugada.

Como una montaña rusa del revés,
hoy subimos y mañana ni me ves…

ende

Como la melodía de una canción
a la que se le va marchitando la letra,
como las horas en ese rincón,
soñando despierto sin poder dormir.

Fugaces los días a tu lado,
se van deslizando insensatos,
surgen recuerdos inoportunos,
y se mueren sin poder respirar.

Y he mirado el techo esta noche,
a ver si encontraba algún recodo despistado,
suficiente para hacerte algún reproche,
y apagar la luz del pasado.

He decidido condenar estas palabras,
y regalártelas con cuidado,
son las últimas que desperdicio en tu nombre,
no quiero volver a escuchar tus labios.

plato frío

Como un plato frío en la nevera,
anhelando tiempos de calentura en una mesa,
se enfría con cuidado toda su esencia,
y pierde poco a poco su presencia.

Puede que mañana no consiga tu mirada,
ni siquiera busque en el espejo el reflejo de mi alma,
la guarde en un cajón y pierda la esperanza.

Citaré todas mis palabras al azar,
y de ellas dejaré una en el alfeizar,
a ver si con el viento consigue cabalgar.

Poco a poco me dejo deslizar,
de las sábanas de tu mente,
a mis manos excitantes,
por sentirte musitar,
3 suspiros seguidos,
un gemido fingido.

mil

Mil infiernos fueron necesarios,
para callar las olas del mar;
y otros mil pecados inciertos,
para arrebatarle la luz a la oscuridad.

Mil suspiros desconsolados,
surcan el pasado en libertad;
mueren mil doncellas,
con sus príncipes por llegar.

Y de estos mil años por desperdiciar,
he decidido amablemente donar,
todos los que me sobran,
para no dejar de soñar.

todas las cosas

Y de todas las cosas
que nunca te dije,
me guardo con recelo
el alma de un beso.

Lo tengo secuestrado
en el interior del recuerdo,
de haberte odiado
a la par que amado.

Y en el fondo fuiste
liberación antepuesta,
a una tarde soleada
de nubes doradas.

Si buscas respuestas
a preguntas insatisfechas,
entiende que hay problemas,
que carecen de soluciones enteras.

la batalla

– Tengo que dejarte -,
comento tranquilo,
mientras ella lloraba,
con el velo recogido.

– No te vayas mi vida -,
le espeto con sus labios,
pero la puerta acallaba,
el amargo sabor abandonado.

– Tengo que verle -,
se prometió en un espejo,
y partió con vehemencia,
a lo alto del sendero.

– No seas tonta -,
le dicen en el pueblo,
que la sangre de tu ropa,
no se limpia con dinero.

– Ese flanco está descubierto -,
grita el hombre a su ejército,
se vislumbra en el horizonte,
una figura que se debate corriendo.

– Insensata! -,
gritó el general,
pero tarde fue,
a buscar su funeral.

– Cubridme mis soldados! ,
que la esencia que se derrama,
me roba el alma en pena,
pues se trata de mi dama -.

Un suave chasquido,
les une eternamente,
pues sus vidas se deshacen,
pero sonríen plácidamente.