Inicio > Literatura, Personal > Próxima parada: Penitents

Próxima parada: Penitents

Lunes, 28 de mayo de 2007 Dejar un comentario Ir a comentarios

Y he perdido el tiempo observándote distraída, mientras en un gesto de discreción paseaba mi mirada por el resto del vagón.
He posado mi atención en el color de tus ojos, desglosando cada centímetro de tu aceitunada piel al antojo de mi curiosidad.
Y es gracioso como en el transcurso de mi recorrido suburbano, te he imaginado desnuda de mil y una formas.
Puede que hasta te haya anhelado recostada en un costado, abrazándote a la almohada; recorriendo con placer cada recodo de tu cuerpo.
Y en tanto que anonadado, por un segundo me he sentido cautivado, el tiempo necesario para que tú desplazaras tu visión hacia donde yo reposaba soñando.
Me he sonrojado, levemente. En un intento de mantener mi compostura he cambiado mi punto de vista, para verte reflejada, de un color más apagado, a través de la ventana del receptáculo.
Tan sólo has divagado un segundo por mi lado, mientras yo seguía tus ojos como iban saltando por el mobiliario ferroviario.
Quisiera haberme acercado, de forma despreocupada, a sentarme a tu lado, para así aprovechar el momento dado para armarme de valor a preguntarte “hola, ¿quieres ir a tomar un café este sábado?”.
Pero únicamente me he quedado cabizbajo, esperando a que el tren volviera a su letargo, abriera pausadamente sus blancas paredes de plástico desgastado, y me expulsará como un feto mal formado.
Es curioso, cada día el mismo resultado: cambias de rostro y de encanto, pero siempre queda mi imaginación para sacarle punta con fascinación a cada uno de tus legados.

Categories: Literatura, Personal Tags: ,
  1. Sin comentarios aún.
  1. Sin trackbacks aún.