Flipy
Flipy es un tipo raro,
no llora, me ha confesado,
dice que se ha olvidado,
del sabor amargo de las lágrimas en sus labios.
Y sin embargo, algo le está matando,
él lo sabe y no quiere contarlo,
se esconde en historias que va creando,
se excusa en palabras que va maquillando.
Pero yo sé que le atormenta,
lo mismo que le sacude en las noches inquietas,
aquello que le roba minutos de aspereza,
lo único que no consigue quitarse de la cabeza.
Y su mundo va girando,
como una noria sin freno de mano,
los días pasan y todo va cambiando,
y él observa y asiente callado.
Ha visitado lugares extraños,
en busca de soluciones a problemas no planteados,
y ha encontrado risas amargadas,
ceñidas al color de la mañana.
Pero hoy le voy a proponer un trato,
“tu deja de escribir tu llanto,
y yo te enseño a vivir soñando”.
Creo que por fin lo ha captado,
ya se acerca cabizbajo,
parece un poco ensimismado…