silencios

El odio contenido,
surge impasible por ese sentimiento vacío,
de coger un teléfono colgado,
y llamarte a ver si estás al otro lado.

Me he sorprendido,
estúpido reflejo que olvida el tiempo,
con la cabeza en mis manos,
suplicando que te quedes a mi lado.

He vuelto a mi nido,
a ver pasar las horas,
y vivir con esta demora,
de saber que he perdido,
minutos que debí haber vivido.

Te veo en mis sueños,
pero ya no son tan eternos,
estos ratos muertos,
no me llenan con tus silencios.