Arribes de matinada,
aquesta vegada t’he sentit esgotada,
i he buscat entre els teus llavis,
una paraula que em digués si estaves desvetllada.
Volia dibuixar-te entre la llum de l’alba,
un gemec que em deixés constància,
que segueixes essent una mica humana,
no pas, de nou, una estranya.
M’he sobtat preguntan-te,
si avui has mirat la portada,
del fons de la meva ànima,
a veure si t’hi veies reflexada;
però he descobert que malhumorada,
has fugit del marc de l’entrada,
per escombrar amb rialles,
la resposta que tenies preparada.
Recorrent amb la teva mirada,
he arribat a la incertesa,
de saber-te meva (i teva).
Juzgas cada gesto,
esperando encontrar ese pequeño defecto,
que consiga derrumbarme a mi tumba,
y poco a poco me consuma!
Hablas cada día,
como si fueras la única que sufre,
el trastorno que ofrece con dulzura,
la vida mientras se desvanece!
No me mires con simpatía,
puesto que que he descubierto en tu empatía,
el milagro de mis disculpas,
que ocultan todas mis conductas.
Puede que esta vez,
no seas la última,
creo que tengo un reflejo,
pintado en la nuca…
He odiado las horas,
que marcas desgraciado,
he sufrido mi letargo,
en tu cara de soslayo.
No me grites más minutos,
no puedo con tus sonidos,
impacientes marcan ritmos,
imperceptibles para mis oídos.
Aborrezco tus segundos,
huye de mi ignorante,
que tu no vives cada paso,
como si fuera un fin constante.
Olvida los días,
te los regalo a tu antojo,
disfruta con tu cuerda,
de mi locura sin retorno.
Si no tengo más,
que quieres que decida,
que no soy nada en tu vida,
ni si quiera una alma perdida.
Me desvanezco entre tus palabras,
a perderme entre tus manos,
y volar con tus besos,
a destinos inciertos
(predefinidos, por cierto).
No llegaré muy tarde,
esta noche desastre,
quiero arrancarte con los ojos,
todas las miradas que sufres a despojo.
Una cama vacía,
llena los pelos de la monotonía,
deshace los pliegues de la mañana,
esta noche ya no tendrás resaca.
El odio contenido,
surge impasible por ese sentimiento vacío,
de coger un teléfono colgado,
y llamarte a ver si estás al otro lado.
Me he sorprendido,
estúpido reflejo que olvida el tiempo,
con la cabeza en mis manos,
suplicando que te quedes a mi lado.
He vuelto a mi nido,
a ver pasar las horas,
y vivir con esta demora,
de saber que he perdido,
minutos que debí haber vivido.
Te veo en mis sueños,
pero ya no son tan eternos,
estos ratos muertos,
no me llenan con tus silencios.
I am afraid,
I’ve found in your skin,
the negligence astonished
of the line that moves in the wind.
And it keeps selling tickets,
to nowhere in particular,
but everyone is infected,
of that stupid game circular.
Yell me some words,
and remain calm after all,
it hurts no more in your brain,
little, you’re still in my bed.