Poema 1
Que los vientos no detengan
razones ocultas sin pensamiento
defensoras, sin conocimiento,
de todo aquello que es indiscreto.
Pues, sabed humildes cortesanos,
que vivo de lo que no tengo,
oculto entre mis mundos,
a caballo de los sentimientos.
Y un día me alzaré,
copa en mano os retaré
a volver a arrebatarme
lo que en un tiempo merecí,
pues en noches oscuras serví,
con dulces palabras prohibidas,
entre suaves sábanas escondidas,
a picaras doncellas poseí.
Pero hasta tal fecha,
seguiré al pie de mi castillo,
entre murallas y precipicios,
cantaré a las estrellas,
todas las gestas que, sea dicho,
por querer vivir dimito,
pues no hay más vana esperanza,
que la que una negra dama arrebata.
Como oscura cortesana ,
deseo arrebataros todo el dolor y la pena
y que vientos huracanados
os traigan amor con sabor a canela.
Acepto el reto de presentaros
a pícaras doncellas
que las escondais en vuestro castillos
entre sábanas de seda
que las arrumeis con promesas de lejanas estrellas,
que vean a traves de vuestros ojos universos de entrega.
Sed bienvenido al mundo de la condena;
si deseais amar amor no os faltara ;
pagareis el precio de vuestro oscuro anhelo
cabalgareis hermosas sirenas que el corazon
os arrebataran para mascarlo en su cena
Sabed que vuestra dimisión no se acepta
y que vuestro particular destino
es acabar siendo alimento
de la voracidad infinita de sirenas,doncellas y magas
que sucumben a vuestro lamento.
Pues este es el precio que paga
todo aquel que posee el atractivo
del suspiro y mirada fogosa
que sabe besar aunque mienta
que enciende pasiones y añora
ojos perdidos en divinas tormentas.