mariposa
Miércoles, 18 de octubre de 2006
Sin comentarios
Me nutro de mis desgracias,
que plasmadas en el papel,
encuentra en las palabras,
su eterna luna de miel.
No sé si estoy maldito,
o es mi afán de correr,
que siempre pierdo las flores,
sin poderlas recoger.
Y por una que me mira,
sin quererme evitar,
me enamoro de su aroma,
y la tengo que olvidar.
¡Que desdicha la mía!
Pues después de tantas penas,
que de esta flor bonita,
añoro ya sus poemas.
Y no es que sea,
por el color de la rosa;
es que en su interior esconde,
la más bella mariposa.
Adiós sirena,
que de tu canto hago vicio,
y de tus ojos, mi martirio;
más pensaré en los momentos,
que juntos hemos compartido.
(pues más vale un segundo,
que con fuego grabado queda;
que mil besos,
obligados a cumplir condena.)