Domingo, 18 de diciembre de 2011
Andreas
En el momento en que las palabras se tornan vacías,
remite el eco propagado en el silencio,
sacudiendo con su ausencia,
cada segundo que roba al tiempo.
Arrastras las sílabas en un universo infinito,
despojando cada intento,
en un ténue suspiro.
¿Volverán las noches negras,
a iluminar satíricas su oscuridad?
¿Dónde callarán las estrellas,
que añoran la soledad?
Apacigua con su canto,
esta gran inmensidad,
que cuando llegue el destino,
ninguno se quedará.
Domingo, 9 de octubre de 2011
Andreas
Hoy sale el sol
por la ventana,
un reflejo metálico,
sacude mi mirada.
Hoy salió el sol,
y no hice nada
por remediarlo.
Hoy ha salido el sol,
y me he quedado callado
en la cama.
Hoy hubiera salido otro sol,
si yo hubiera
abierto
la persiana.
Récuerdame,
dormido,
tumbado en el sofá,
aburrido,
desprovisto de nada,
soñando el infinito.
Sábado, 6 de noviembre de 2010
Andreas
Y así,
el tiempo sucedió impasible,
navegando imparable
a un destino incierto.
Surcaba por su camino
el fin de cada segundo
impávido al lento
avance de tan voraz
depredador.
Futuro que acecha
a un pasado maltrecho,
a camino de un presente
de aire condescendiente.
Hoy no es ayer,
pero seguro que no fué mañana.
Miércoles, 25 de agosto de 2010
Andreas
Dime, callada,
que tienes,
que no puedo dejarte de soñar.
Que es eso que escondes,
que no me deja respirar.
Entre las palabras,
escondes diminutas
volutas
de felicidad.
Y a cada bostezo,
te descubro de nuevo
haciendome suspirar.
Ni el tiempo puede,
olvidar lo que es amar.
You may cry for love,
for pain,
or even for joy.
But is rarely to see
someone crying
for nothing
(and that’s when
a hug is more than
just pushing bodies).
Puedes llorar por amor,
por dolor,
o incluso por alegria.
Pero es raro
ver a alguien
llorar por nada
(es entonces cuando
un abrazo es más
que unir cuerpos).
Y así vuelve María,
perdida.
Dice que ya no encuentra,
el camino a su dulce melancolía.
Dime niña, ¿donde vas,
desnuda esta mañana?
Vete a casa, anda,
que la noche ha sido larga.
No empañes tu sueños,
con más lágrimas.
Enjuaga tus miedos,
con puñaladas.
Y así yace María,
durmiendo en la casa,
una mano en la cintura,
la otra buscando su alma.
Qui mira les petjades,
que deixes en llunyania;
diguem noia, qui espera
l’anima de la teua vida.
Si fora dolça la teva mirada,
milers d’abelles vetllarien de matinada.
Si foren tendres els teus llavis,
mossegarien el cel cada dia.
Més caus, verge i menuda,
de nou dins la teva existència cabuda,
de somnis morts
i nits de plors.
I així veus el temps,
vora la finestra tancada,
no sigui que l’aire,
t’ofegui la vetllada.
What a wonderful time,
to spin your head over mine.
And if it fells to tell me why,
just as easy as say:
“I don’t mind“.
Abril en enero,
de esos jarrones que ya no dicen te quiero,
bufones que se rinden al olvido.
Un marco vacío,
indiferente de colores apagados,
un sonido acristalado.
Y en la ventana,
vuelven los minutos a anidar,
buscan, otra vez, el calor de la mañana.
Oh maldita tranquilidad,
paciente de ese amargo amor,
de los que quieren volar.
Nunca más
vamos a dejar
de respirar.